Marilou y Philippe tienen la idea de enseñar a sus nietos su nueva casa de vacaciones en Portugal. Sin embargo, una vez llegan allí, descubren con horror que la casa todavía se encuentra en construcción.
Un camión, una carretera y un destino impredecible, todos ellos intersecciones en una red de tráfico humano. Atrapada en esta red, Viktoriya solo tiene una opción: luchar para sobrevivir.